CLASIFICAR
Clasificar, querer dominar.
El acto de ponerle rótulo a las cosas.
Encasillar, apretar, ahogar.
Dejar sin la posibilidad de ser otra cosa bajo
mi mira..
Clasificar desde uno al otro es coartar
libertades.
Clasificar desde uno a lo otro es no dar la
posibilidad de que nos sirva para otra
cosa.
Telas, plásticos, cerámica, trapos, papeles,
lijas, texturadores.
Botones negros, botones blancos.
Blusas manga corta, blusas manga larga…
Cuentan las cajas todas turquesas de su
taller.
Para la noche para el día, pret a porté.
De gala, de elegante sport.
Tanto necesitamos clasificar para no
encontrarnos con la angustiante libertad.
Mejor…que lo digan otros. Es más fácil y más
cómodo.
El profesor de diseño
Pernigotti dijo ante la demanda de sus alumnos:
-
“Les doy esta consigna con tantos
item a respetar porque será así más fácil para ustedes. Ya van a tener tiempo
de tener libertad para crear. Hay que saber usarla cuando se la tiene”- . Se puede caer en la
tentación de jorobar a otros…
Claudia
Bursuk, 2002
MUERTE DE
CHOFER SORPRESIVO..PARO SORPRESIVO...LLUVIA SORPRESIVA...DESCONCIERTO
SORPRESIVO.... UNA CADENA EXPONENCIAL DE SORPRESIVOS.....
Ayer,
viernes 14 de marzo de 2014, salí rumbo a la Escuela de Artes Visuales Antonio
Berni a inscribirme en el profesorado y también hacer presencia como
integrante del CAI, en una reunión que se realizaba.
No
me pude inscribir porque los preceptores estaban de paro. Quedé solo la espera
para dicha reunión. Al finalizarse la misma después de 2 horas, se larga a llover.
Decidí mojarme para ir al banco a cobrar un dinero. Lo necesitaba
imperiosamente. Allí me despacho del paro de colectivos.
Llegando
al banco pensé: que mas puede hoy acontecerme?? –Ya se! : Que no haya
sistema..! jeje-
Esa
no fue la situación. Había sistema y no había prácticamente gente esperando.
Al
llegar a ventanilla para cobrar me doy cuenta que la bolsa donde llevaba 3
libros anillados que retiré de la librería de Pedro estaba agujereada, y
por consiguiente las hojas húmedas.
Y
oh!.... el pago no estaba acreditado!!!!
Salgo
caminando en busca de Remis por las calles de San Martín pensando en que el
viaje me saldría unos 38 pesos que en ese momento no tenía y me quería morir…
Pensé:
-¡porque no habré venido con la bicicleta!!...como tenía que dejarla atada en
varios lugares había desistido. La inseguridad nos juega en nuestra mente. El
miedo se apodera cada vez más. Nos bloquea y no nos deja pensar.
Después
de caminar 5 cuadras bajo la lluvia copiosa, y de encontrarme
con esperas de hora, hora y media, decido ir a la parada de taxis
de plaza San Martín.
Allí
me encontré con 10 personas y solo 3 autos que estaban en servicio según me
refirió una potencial pasajera.
Comencé
a preguntar a la gente quién iba para Villa Libertad y encontré una señora
mayor. El refugio de la parada protegía a algunos de la lluvia. Eran en general
gente sin paraguas, todos mojados y con frío.
La
gente comenzó a hacer lo mismo que yo para organizarse y poder llegar a destino
sin tanta espera y con la posibilidad de que no nos cueste tanto. Una señora
que vive en la misma calle que yo a 6 cuadras de distancia se había venido
desde el centro en taxi y gastó una fortuna.
Sumamos
4 personas para el viaje a Villa Libertad. Subimos al taxi después de
aproximadamente 50 minutos de espera. Serían para esto las 16 hs.
Cuando
pregunto cuanto sale el viaje hasta el punto mas lejos que tenía que ir una
chica. (6 cuadras pasando Villa Bosch), el chofer nos avisa: -miren que les
cobro a cada una su viaje-.
Las
mujeres nos miramos con cara de espanto!!
Yo
salté como leche hervida! .¡¿Qué?? No podés hacer eso!. Vamos para el mismo
lugar, hacenos precio..!
Yo
pensé: al tipo no le interesa si somos conocidas o no entre nosotras. Vamos
para el mismo lugar con cuadras de diferencia. 5 cuadras de diferencia. Seguro
es chofer y no le va a pasar al dueño 4 viajes…..o sea…¡ 34 + 38+38+54 (la piba
de Villa Bosch que estaba a 12, 15 cuadras mas)…. El tipo se hace de 100 mangos
sin declarar???
Solo
la señora que vivía en mi calle me ayudo en el reclamo.
Lo
que mas me molesto es su contestación: - “Bueno, sino sigan esperando en la
parada”-
¿Puede
ser que haya tanta poca solidaridad por 100 mangos de mierda??? , yo estaba
empapada, la señora que bajo primera a 6 cuadras de mi casa era una señora de unos
70 años.
Le
pregunté al chofer que si dos pasajeras que eran amigas tomaban su taxi, se
bajaban en el mismo lugar…desde cuando se cobraba por separado??. Muy caliente
le dije: -Bueno, yo me bajo con esta vecina de mi calle, en el mismo lugar.
¿Cuánto nos cobras?.
Me
contestó, siendo las 16: 10 hs. que no quería discutir con migo y que me iba
hacer un poco menos.
Nos
cobró 25 $ a cada una. Y yo, cabeza dura lo acepté y me vine caminando por la
lluvia 5 cuadras hasta mi casa.
Mas
allá si corresponde o no … (voy a averiguar como se maneja ese tema con defensa
del consumidor), me dolió muuucho la falta de solidaridad. El aprovecharse de
una situación límite. Yo no digo que nos haya cobrado como un viaje solo, pero
al tipo se le fue la mano…….
ZAPTILLAS ROJAS Seleccionado en Antologías : Por los caminos de la poesía 2013
Zapatillas rojas buscando caminos,
sin prisa ni pausa, buscando un por qué.
Busca que te busca, al uno, al otro
busca que te busca, aunque tarde es.
En medio del caos gritos, desconcierto
barreras dañadas, barreras abiertas
las del desconsuelo, la de la imprudencia,
la de lo obsoleto y la incompetencia.
Son uno, son dos, son muchos heridos,
600 quizá. Son varios los muertos.
No se entienden nada como alguna vez,
siempre se repite zapatillas rojas.
Zapatilla de sangre y también de olvido,
sueños que se truncan no tendrán respuesta.
Siempre habrá una
excusa, del otro es la culpa
del otro el
olvido, y nuestro el dolor.
¿Cómo aquel obrero
se atrevió a viajar?
Para post feriado ir a trabajar?
¿Cómo aquel obrero iba amontonado
Llegando primero en aquel vagón?
Son varios los muertos.
Ojalá algún día se
acaben zapatillas rojas…
que siguen buscando el todo perdido.
C. B. 22,
febrero de 2012
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