AMOR OCULTO
Compartir contigo es lo que quiero.
Lucecita Benitez canta en el éter
“Si yo encontrara un alma como la mía”…
Yo te encontré ese día y lo sabías.
Compartir contigo es lo que quiero
Una canción que crispe nuestros cuerpos,
una función que erice los sentidos,
un camino de creación continua.
Compartir contigo es lo que quiero
Salir a la luz y que nos vean,
Para gritar que es posible este encuentro
porque el amor es digno de luz en esta espera.
Compartir contigo es lo que quiero.
Lucecita Benitez canta en el éter
“Si yo encontrara un alma como la mía”…
Yo te encontré ese día y lo sabías.
Compartir contigo es lo que quiero
Una canción que crispe nuestros cuerpos,
una función que erice los sentidos,
un camino de creación continua.
Compartir contigo es lo que quiero
Salir a la luz y que nos vean,
Para gritar que es posible este encuentro
porque el amor es digno de luz en esta espera.
LA CALMA
En que mañana encontraré la
calma
Cuando despierte en su tibia
boca,
Y el canesú se olvide entre
sus manos
Para acordarse que otro destino hoy le toca.
En que mañana serán dos
luces las que alumbren
Siendo la suya la primera,
para del sol tomar en la
ventana
un rayo que se filtre hasta
su almohada.
Quisiera yo saber en que
mañana
Encontraré la calma y la
locura,
que el infortunio no quiere todavía
Me llegue para andar
por su mirada.
CASCARITAS
DE NARANJAS
Cascaritas
de naranja, colgadas del calefón,
esperando
ser gustadas en un mate que es de a dos.
Es aroma, es
color, es espera consumada para brindar lo mejor.
Así es mi
amor el que aguarda, colgado desde mis sueños,
Es mi anhelo
venga pronto a inundarme de emoción.
¡Que el
perfume no se vaya, su corteza no reseque!
De mates no
compartidos, de soles que no amanecen.
Cascaritas
de naranja colgadas del calefón.
Dicen que es
la esencia que siempre queda guardada
de sabores
allí dentro entre la carne y la piel.
Cascarita de
naranja, esperad, es lo mejor.
SI NO CREYERAS EN EL AMOR AMIGO
Si no creyeras en el amor, como se entiende dar bienestar con tus
manos.
Recordar a tus abuelos como si solo se hayan ido ayer y no hace 30
años.
Si no creyeras, amigo, en el amor, no podrían tus ojos humedecerse al
recordarlos.
Si no creyéramos, en sus más diversas formas,
no apostaríamos a pasar minutos de nuestras vidas en encontrar por
cualquier medio, un alguien para algo...
Amor casual, relación amorosa, amistad con una mujer, amistad con un
hombre; entre 25 y 50 años de edad; entre 40 y 55...dan fe las páginas de solos
y solas.
Yo creo en el amor, porque descubrí ayer querer cuidar a una
orquídea en mi casa.
Yo creo en el amor aunque no tocó mi puerta, aquel que me
haga plena como ser y no solo como asistente, madre o mujer.
Fragmentos de pasados no resueltos que duelen.
Creo en ese amor, en cuya mirada encuentre mi paisaje
al caminar juntos en la feria de una plaza, donde una multitud no deja transitar.
No habiendo en ese instante movimiento más deseado,
que el que lleva su mano a la mía.
C. B. diciembre 5, 2011
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